Habana sessions
Kepa Junkera & Rolando Luna
Fandango
En Habana sessions, Kepa regresa a los estudios Abdala, un espacio que ya conocía por las colaboraciones de “Kalea”. La idea es grabar de la manera más autentica posible: sin filtros ni ediciones, conservando la inmediatez de la música que había surgido en sus encuentros con Rolando Luna. El planteamiento se sitúa en la misma línea que el proyecto creado junto al cuarteto Melonious Quartet, ambos marcados por el subtítulo “Fandango”, donde el objetivo es revisitar su repertorio desde miradas y lenguajes nuevos.
A comienzos de abril de 2009, el trikitilari aterriza en La Habana para iniciar unas sesiones marcadas por la libertad creativa y el trabajo cercano. El lugar, bien conocido para ambos músicos, es el estudio que Silvio Rodríguez inauguró en 1998 en el barrio de Miramar, más allá del Malecón, en la 32 con Quinta. Allí le espera Rolando Luna (La Habana, 1978), uno de los pianistas más destacados de su generación, formado entre la tradición rítmica cubana y la complejidad del jazz afrocubano. Su trayectoria incluye premios, elogios de Chucho Valdés y colaboraciones con artistas como Omara Portuondo, además de su labor como pianista del Buena Vista Social Club tras Roberto Fonseca.
La selección de las once piezas interpretadas responde a un criterio claro: escoger aquellas que mejor encajan en el formato piano–triki. Ya en “Kalea” se intuía esta búsqueda, con un piano más presente que en trabajos previos. Kepa describe “Habana Sessions” como un disco directo, fresco y transparente. En un momento en el que se cuestiona el exceso de retoques tecnológicos, defiende mostrar la música tal cual fue grabada, sin matices añadidos que alteren la energía compartida con Rolando.
Cada uno de los once cortes puede incluir varias composiciones, formando pequeñas suites que permiten desarrollar ideas con amplitud. Temas como “Zirkinipez”, “Bihar arte”, “Huriondo”, “Fandango”, “Del Hierro a Madagaskar” o “Bok-Espok” abren paso a introducciones elaboradas por Rolando, que enseguida se entrelazan con la trikitixa en un diálogo fluido y expansivo. Las piezas superan con frecuencia los cinco o seis minutos, reflejo de un proceso sin limitaciones de claqueta o partitura, donde la improvisación gana un papel esencial. A medida que avanzan, se diluyen las referencias a ritmos tradicionales como la martxa, el fandango o el arin-arin, para adentrarse en el lenguaje del jazz afrocubano, siempre acompañado del característico tumbao.
El repertorio incluye también composiciones ya conocidas de Kepa —“Berhueta – Señora Moça”, “Maren”, “Gaztelugatxeko martxa” o “Madagaskar – Ortigueira dantza”— junto a una única pieza nueva, “Maume”, integrada con discreción dentro de la suite “Rekalde dantzatu debalde -Iturrigorri- Dantza con noivos”.
Sello discográfico: Hiri Records. Producción: Kepa Junkera & Rolando Luna
